Madres y cuidadoras de personas con discapacidad compartieron sus emociones y experiencias

El taller de Psicodrama que realiza Fundación Chilena para la Discapacidad en Limache, tuvo un momento especial que les permitió expresar algunos de los momentos más difíciles que han tenido que vivir.

 

Las participantes del programa Compartiendo Emociones y Sentimientos a partir del Psicodrama en Limache, realizado por FCHD, compartieron algunas de las situaciones más complejas que han vivido, al no contar con el apoyo de sus familias o cercanos, al momento de cuidar a una persona en situación de discapacidad.

 

La actividad que se lleva a cabo todos los días martes de 09:30 a 14:00 horas en el colegio Ester de la Torre Villarroel de Limache, esta vez contó con la participación de Soledad Ortega, Gerente de Servicio de Fundación Chilena para la Discapacidad, quien también es madre de un adolescente con discapacidad.

 

Soledad realizó el taller de Redes de Apoyo, el que tenía por objetivo dar a conocer las instituciones, agrupaciones, fundaciones, ONG, entidades gubernamentales, corporaciones o personas naturales que pueden brindar apoyo a las madres y cuidadoras de personas en situación de discapacidad.

 

Las beneficiarias se sintieron más en confianza, después de conocer la experiencia de Soledad Ortega, quien les contó sobre su testimonio acerca de cómo educar a las demás personas, cuando se enfrentan y se relacionan con una persona en situación de discapacidad. Asimismo, las animó a que busquen redes de apoyo, y que se den tiempo para ellas mismas.

 

A la actividad también asistió el equipo de comunicaciones del Ministerio de Secretaria General de Gobierno, entidad que financia este programa, y que aprovechó de registrar la actividad del martes 15 de junio.

 

El taller finalizó con un emotivo momento en el que las beneficiarias se tomaron de las manos y posteriormente se abrazaron en señal de apoyo y confianza que podían brindar, entre ellas mismas.

 

“Estoy muy contenta y muy agradecida por este taller. He aprendido el control de los impulsos de los niños, de la actitud de su conducta, y con mis compañeras estamos agradecidas del apoyo que nos han dado”, dijo Blanca Escobar, madre de tres hijos con discapacidad intelectual.

 

El objetivo de esta actividad es que todas las madres o cuidadoras de personas en situación de discapacidad han demostrado que al cuidar y velar por estas personas, se convierten en mujeres de gran fortaleza, pero que han tenido que dejar de lado muchos aspectos propios de su vida. Y con actividades como ésta, se puede lograr que se quieran y puedan tener tiempo para ellas mismas.

 

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